Calentamiento exprés que protege articulaciones
Siete minutos bastan: movilidad de tobillos, caderas y hombros; activación suave de glúteos; respiración profunda. En pendientes, pasos cortos y cadencia constante, bastón si ayuda a distribuir carga. Si notas tirón, reduce rango, hidrátate y descansa a la sombra. Prioriza superficies firmes, ajusta la lazada de las zapatillas y revisa ampollas al primer cosquilleo. Ese cuidado temprano evita lesiones largas. Convertir el calentamiento en ritual agradable, quizá frente a un mirador, cambia el tono entero de la salida.